viernes, 24 de diciembre de 2010

Otro final, un nuevo principio.

Si me mandaran describir el año 2010 en una palabra, sólo podría decir que ha sido DIFERENTE. Diferente por muchas razones, algunas buenas y otras no tanto. En este año he descubierto y sentido cosas y experimentado otras tantas. He descubierto lo que es tener una libertad absoluta, lo que es que te necesiten para algo, que te quieran y que sobre todo te valoren. He sentido lo que es tener amigos de verdad, de esos que te aguantan siempre, lo que es tener una frustración tan grande que no puedes pensar coherentemente, lo que es vivir con estrés y bajo presión durante meses y lo que es tener una lista de cosas que hacer en un tiempo limitado ( y escaso), pero sobre todo he sentido, por llamarlo de alguna manera, celos (de esos de verdad en los que deseas lo peor para esa persona aunque sea demasiado importante para ti y tú para ella). He experimentado lo que es conocer a gente que es muy diferente a ti, y lo bien que sienta hacerlo, lo que es que alguien confíe en ti y te entregue una gran responsabilidad, una tan grande que te pesa sobre los hombros como si tuvieras mil toneladas encima, lo que es ser traicionado pero haber merecido la pena serlo.
 Pero si de todo lo que he descubierto, sentido y experimentado en el 2010, me mandaran escoger una sóla cosa, destacaría el haber conocido a gente que me ha ayudado en este largo camino de 365 días. Sobre todo tú, aunque no te lo creas, has sido de gran ayuda para que consiguiera llega hasta aquí. Sin ti, problablemente no habría conseguido superar muchas cosas que he superado y por eso te doy las GRACIAS.

No hay comentarios:

Publicar un comentario